Mi nombre es Armando Francés Francés
«La abundancia es un sentimiento, y el dinero una consecuencia y para unas personas ser abundante es tener muchas cosas materiales y para otras simplemente no tener deudas y llegar a fin de mes más holgado.»
Acompañame en este viaje
Nací en una familia humilde, y trabajadora, no fui pobre porque mis padres hicieron todo lo posible para darnos una infancia buena, no teníamos lujos, pero mi padre, trabajador incansable hacia horas como un reloj para llevar una economía justa a casa, mi madre le ayudaba por las mañanas cuando estábamos en el colegio y por las tardes se dedicaba a nosotros.
Tuve mucho amor por parte de mis padres, sobre todo de mi madre, que tuvo una enseñanza por parte de mis abuelos maternos increíbles, educada en el amor y en la responsabilidad.
Yo tengo que reconocer que fui un niño muy normal, muy bueno, deportista, amante de la naturaleza y amoroso y colaborativo, virtudes que estaban en mi interior pero que mis padres ayudaron a que salieran más a la luz o los mantuviera, siempre me apoyaron con los estudios, con los deportes, con ir a los boys scouts y a hacer todo lo que ellos veían que me podía ayudar a ser mejor persona y forjar un carácter bueno y útil para cuando fuera mayor.
Siempre me consideré diferente al resto y fui objeto de bulling precisamente por ser así de especial, algunos niños se burlaban de mí porque yo no era como ellos, notaban que había algo especial en mí que seguramente les aterraba o les daba rabia. Mi madre y mi padre siempre me apoyaron y me ayudaron.
Cuando adolescente, fui un chico normal, centrado en el deporte, salía con amigos, pero no demasiado, lo justo porque para mí el deporte era más importante. Sinceramente yo no me sentía como los demás, para mí había cosas más importantes, cualidades que no encajaban con los chicos de mi edad, puntos que te vas empezando a dar cuenta de que no eres como los demás, nunca me he sentido como los demás.
Cuando crecí mi carácter de tauro, emprendedor insaciable empezaba a resurgir, pensando donde y como hacer cosas que me atrajera y que me generara economía, es decir lo que cualquier persona quiere, trabajar en lo que le gusta, eché oposiciones para la Guardia Civil y aprobé, estuve trabajando 10 años como guardia civil y destinado en San Sebastián, en la época en que la banda terrorista ETA estaba muy activa, mientras tanto algo me decía que eso no era lo que yo quería y di muchas vueltas hasta que encontré el mundo del tatuaje, fui uno de los primeros tatuadores en el año 1996, es decir en una época en la que el mundo del tatuaje NO está muy normalizado, no como ahora.
En ese año cuando se me cruzó en mi vida, éramos una minoría a los que nos gustaban los tatuajes, o eras de la legión o habías estado en la cárcel, pero todavía era una minoría, y estaba arrancando este mundo en España, decidí salirme de la Guardia Civil y, por circunstancias de la vida conocí a una chica y nos fuimos a vivir juntos a Málaga y me case y se dio de montar un estudio de tatuajes, yo siempre había dibujado muy bien, pero en ese momento vi que tatuar sobre la piel de alguien era una responsabilidad muy grande, era para toda la vida.
Bueno resumiendo una pareja de holandeses que llevaban muchos años tatuando se brindaron a enseñarme si les ayudaba en sus quehaceres del estudio, así es como forjé mi carrera como tatuador. Mi relación con mi primera pareja, por incompatibilidades de carácter y demás terminó.
Debo decir que la vida me ha tratado bastante bien, pero desde hace unos cuantos años, un problema con una mala gestión del asesor que tuve, me genero un problema con hacienda y un hundimiento económico y personal.
Esto y una segunda relación que ya no daba más de sí y que finalmente decidí la separación porque me estaba haciendo más daño que beneficio.
Es ahí cuando vi que me iba hundiendo poco a poco y que por más que quería hacer y remontar, no me salía nada bien.
Traté de remontar mi vida, pero había perdido el hilo, no sabía cómo hacerlo para volverme a encauzar, intentaba mantenerme firme y centrado, pero cuando las cosas no te van bien, yo hilas fino, no te sale nada ni entiendes por qué te está pasando esto.
Había tocado fondo y cuando tocas fondo sólo hay un camino, hacia arriba, salir del fango.
Gracias a que el universo me ayudó poniéndome en el camino a la que ahora es mi esposa, mi alma gemela, mi amor incondicional.
Después de varias relaciones malas o que no acabaron bien, me llegó la salvación, un chorro de aire fresco, la luz al final del túnel, por lo menos en el amor.
Debo decir que la diferencia de tener pareja que en teoría os queréis, a tener pareja que sea tu alma gemela es muy grande, extremadamente grande, la conexión, los sentimientos, el sexo, la tranquilidad y apoyo que esa persona te transmite no me la había dado nadie.
En el amor, no sé cómo hice que mi alma gemela viniera, o simplemente estaba ya preparado para recibirla y claramente vi las señales, había aprendido todo lo que necesitaba aprender para poder valorar esta persona, este alma que me cambió la vida.
Mis fracasos amorosos anteriores hicieron que ahora pudiera valorar a esta pequeña almita que vino a mi a rescatarme y darme felicidad.
Normalmente cualquier circunstancia mala que te haya pasado viene por algo, algo tienes que aprender, algo tienes que valorar, nos hacen tener esas situaciones a veces traumáticas porque o bien es lo que yo inconscientemente he elegido o por que gracias a esas personas al final aprendes a valorarte, aprendes a ser fuerte y a amarte tu.
Si nos fijamos esas personas que se cruzan en nuestro camino, realmente han sido maestros para nosotros, nos han enseñado muchas cosas que ahora podemos valorar y apreciar, nos han hecho cambiar interiormente.
Bueno sigamos, decía que algo en mi había cambiado, me había llegado el amor de mi vida, mi Alma gemela, pero a nivel económico seguíamos estando perdidos. Yo tengo una hija de mi anterior pareja y los miedos e inseguridades de mi mujer hizo que nos abrieran las puertas a hacer terapia, yo al principio creía que era una psicóloga normal pero al ir al gabinete me encontré algo diferente, era en un ámbito espiritual.
No me generó ningún tipo de sensación extraña o contrariedad, estoy abierto a recibir toda la información posible, por lo que yo accedí, cualquier cosa para poder avanzar en nuestra relación, ahí fue donde empezamos a entrar en el mundo del Universo y sus normas o leyes, empezamos a recibir ayuda y terapia y a comprender como funciona nuestro yo interior y como se refleja en nuestro exterior, en nuestra vida material.
Aprendimos que nuestro niño interior, ese alma primigenia que ha sufrido tanto tenemos que ir haciendo que renazca, que vayamos borrando toda esa capa de hierbas o matorrales que hacen que se haya quedado arrinconada.
Fuimos cambiando y aprendiendo y llego un momento que necesité más documentación más información y fui comprando libros de maestros o mentores reconocidos y que iban mostrando cómo funcionaba nuestra mente, nuestro subconsciente y que podíamos realmente tener todo lo que quisiéramos en la vida.
Cuando digo todo es todo, el universo está tan lleno de amor y de cosas buenas y nosotros estamos destinados a ser abundantes, sanos y felices que no hay barreras, simplemente tenemos que recordar como éramos, como se hace para poder llegar a tenerlo todo, a hacer esos milagros de cambiar nuestra vida.
El punto final fue cuando mi ex-socio me engañó y me robó parte de la empresa, ahí fue el empujón que el Universo me dio para que me dedicara a lo que tanto me había encarrilado, y empecé a trabajar en la recuperación de mi yo interior y aponer en práctica todo aquello que sabía que había que hacer y poco a poco mi vida fue cambiando, transformando y empezando a ver la luz, aprendí a ser más resiliente en todas las cosas de la vida.
Analicé paso a paso y fui cambiando formas de hacer las visualizaciones, cambios en mi conducta e incluso en el lenguaje utilizado, hasta que poco a poco se me fueron abriendo las puertas a la felicidad, abundancia y prosperidad.
Entiendí los principios y aprendí cómo aplicarlos corregiendo los errores que mucha gente hacemos, cuando haces las cosas correctamente, PLAM, viene la magia.
Todo fue creciendo y fue cuando empecé a ayudar a la gente a despertar Ahora que se cómo poder ser feliz en todos los aspectos me siento en la obligación de escribir este libro porque sé que puedo ayudar a miles de personas que han pasado por lo mismo o incluso más que yo, y que siguen buscando su rumbo en la vida, su propósito de vida o simplemente ser feliz y libre financieramente.